Descripción
El Mascarpone Polenghi de 500 g es un producto lácteo fresco obtenido por acidificación de nata de leche italiana. Presenta un color blanco crema, una textura untable, suave pero consistente, y un sabor delicado con una ligera nota ácida. Esta combinación lo convierte en un ingrediente especialmente versátil para pastelería, postres y elaboraciones de cocina donde se busca aportar cremosidad sin introducir un sabor dominante.
Textura homogénea para postres y cremas
Su consistencia cremosa permite incorporarlo con facilidad a mezclas frías o templadas. Es especialmente adecuado para tiramisú, donde aporta cuerpo y suavidad a la crema, pero también puede utilizarse en rellenos, mousses, semifríos, helados y otros postres que necesiten una base láctea rica y uniforme.
La formulación es sencilla: nata de leche y ácido cítrico como corrector de acidez. No contiene conservantes ni colorantes añadidos. Su contenido en grasa es del 39 %, con 6,8 g de proteína por cada 100 g, características que explican su textura densa y su capacidad para aportar una sensación cremosa a distintas preparaciones.
También para cocina salada
Además de su uso en pastelería, el mascarpone puede integrarse en elaboraciones saladas para dar cuerpo a salsas, risottos, cremas y rellenos. Su sabor suave permite combinarlo con quesos, verduras, setas o ingredientes de perfil más intenso, aportando untuosidad sin desplazar el resto de sabores del plato.
En cocina profesional puede utilizarse como base para una salsa cremosa, como elemento de acabado en un risotto o para suavizar rellenos de pasta fresca. También funciona en preparaciones frías donde interesa una textura lisa y estable.
El Mascarpone Polenghi se presenta en envase de 500 g. Debe conservarse refrigerado entre 0 y 4 °C y, una vez abierto, mantenerse en frío y consumirse en un plazo de 3 a 4 días. Su formato resulta práctico para restauración, pastelería y cocinas que trabajan el mascarpone en recetas dulces y saladas de forma habitual.
