Descripción
Toda gran masa guarda una pequeña historia de transformación. Comienza con harina y agua, continúa con el tiempo y encuentra en la fermentación ese instante casi mágico en el que cobra vida. La Levadura Seca Activa de Caputo es parte esencial de ese proceso, un ingrediente que acompaña el arte de elaborar panes, pizzas y focaccias con el carácter de la tradición italiana.
Producida en Italia a partir de levaduras seleccionadas de Saccharomyces cerevisiae y alimentadas con ingredientes naturales, está concebida para favorecer una fermentación activa y el desarrollo de masas suaves y aireadas. Su formato seco concentra su capacidad fermentativa, de manera que basta aproximadamente un tercio de la cantidad que se utilizaría de levadura fresca.
El secreto de una masa que cobra vida
En la tradición pizzera napolitana, la fermentación es mucho más que una etapa de elaboración. Es el tiempo durante el cual la masa desarrolla su estructura, sus aromas y esa textura que hace especial cada bocado.
Mulino Caputo traslada su experiencia en el mundo de las harinas a esta levadura, pensada para acompañar diferentes procesos de panificación. Durante la fermentación, las levaduras transforman los azúcares disponibles en la masa y producen el gas que permite su crecimiento.
El resultado puede apreciarse en una pizza de cornicione aireado, una focaccia de miga esponjosa o un pan artesanal de corteza dorada.
De la pizza napolitana a la repostería italiana
La versatilidad de esta levadura permite utilizarla en masas de pizza, panes, focaccias y elaboraciones dulces fermentadas. También resulta adecuada para recetas sin gluten, siempre que se combine con ingredientes apropiados.
Su presentación en un tarro resellable de 100 g facilita la dosificación y ayuda a proteger el producto de la humedad. Conservada en un lugar fresco y seco, ofrece una alternativa de larga duración a la levadura fresca.
Una pequeña cantidad capaz de iniciar una gran transformación. Porque detrás del aroma de un pan recién horneado o de una pizza que sale del horno hay algo más que buenos ingredientes: está el tiempo, la paciencia y el delicado trabajo de la fermentación.


